Concepto
Antes de sacar la cámara: qué quiero que piense quien lo vea al terminar. De esa idea salen las dos cosas, la foto y el vídeo. Sin ella, lo demás es decoración.
Dirijo fotografía y vídeo para empresas y marcas personales que necesitan que se las tome en serio.
Empecé haciendo fotos y sigo haciéndolas.
De ahí sale todo lo demás: quien entiende por qué funciona un solo fotograma entiende por qué funciona una campaña entera.
Llevo los proyectos de punta a punta —concepto, plan, rodaje, montaje, color y entrega—.
No por manía de control: un proyecto casi nunca se rompe en el rodaje, se rompe en la costura entre una fase y la siguiente.
Trabajo sobre todo con negocios que ya son buenos en lo suyo y no lo parecen por fuera.
Eso no se arregla publicando más, se arregla diciendo quién eres antes de que abras la boca.
Y sí, uso inteligencia artificial a diario: en el montaje, en la organización, en lo aburrido.
No para hacer más rápido lo de siempre, sino para llegar antes a lo que de verdad importa.
Antes de sacar la cámara: qué quiero que piense quien lo vea al terminar. De esa idea salen las dos cosas, la foto y el vídeo. Sin ella, lo demás es decoración.
Plan, equipo y presupuesto. Una sola jornada que rinde para la campaña entera: fijas y movimiento el mismo día, sin duplicar equipos ni facturas.
Dirijo con un ojo en el monitor y otro en quien tengo delante. Disparo y grabo sin cambiar de criterio: la mitad del trabajo es que la persona esté cómoda; la otra mitad se le nota en la cara.
Selección y retoque, montaje, color en DaVinci y entrega en todos los formatos que vayas a usar de verdad. Aquí es donde una pieza correcta se convierte en una buena.
Si has llegado hasta aquí es porque tienes algo en la cabeza.
Cuéntamelo.